Soy Introvertido

Juzgando por la verborrea diaria que suelo expulsar en este blog usted podría pensar que conocerme en persona es conocer a alguien que no se calla la boca. Pero este juicio estaría totalmente equivocado. Soy una persona introvertida, y estoy seguro que algunas personas que me conocen me encuentran tímido y hasta aburrido.

Acabo de leer un artículo titulado “Caring for your Introvert: The Habitat and Needs of a Little-understood Group” que me ha retratado por completo:

  • Aunque me gusta socializar, el ejercicio de compartir en grupo tiene un límite. Luego de un tiempo prolongado me resulta trabajoso.
  • Por tal razón, necesito tiempo para “recargar energía”. Ese tiempo es aquel que paso a solas, leyendo y trabajando en mis pasatiempos.
  • Pienso mucho las cosas antes de decirlas. Mucho.
  • No soy muy bueno con el chit chat. Prefiero mil veces las conversaciones largas y profundas sobre ideas o sentimientos. Odio hablar por teléfono.

El artículo explica que en una sociedad que valoriza la extroversión, frecuentemente malinterpretamos a la persona introvertida:

  • Ser introvertido no equivale a ser tímido.

    “El tímido es aquel que se siente ansioso o asustado en un ambiente social, el introvertido usualmente no…Los introvertidos tampoco son misántropos…En vez, el introvertido es aquel que se cansa de estar con otras personas.”

    Yo no tengo miedo de hablar con nadie o mantener una conversación de grupo. De hecho, gran parte del tiempo lo disfruto inmensamente. Tampoco tengo reparos en decir lo que pienso en una reunión de la oficina o frente a un grupo grande. Sólo que llega un momento que sencillamente tengo que “desconectarme” de otra gente para recobrar energía. Esto no es ser tímido ni antisocial.</li>

    • Al extrovertido se la hace muy difícil comprender al introvertido. El extrovertido…

      “…presume que la compañía, especialmente la de ellos mismos, siempre es grata. No pueden imaginarse por qué alguien necesita estar a solas.”

      Inclusive en ocasiones el extrovertido puede confundir los deseos del introvertido con arrogancia o descortesía. </li>

      • Nuestra sociedad exalta la extroversión. Lo vemos en la política, los negocios, las relaciones de pareja, en todos lados.

        “Con su incansable apetito por la plática y la atención, los extrovertidos dominan la vida social, así que tienden a definir las expectativas…ser extrovertido se considera normal y por lo tanto deseable, una señal de felicidad, confianza y liderazgo… ‘People person’ es un cumplido. A los introvertidos se les describe como precavidos, solitarios, reservados, taciturnos, privados…palabras poco generosas que sugieren mezquindad emocional o una personalidad pequeña.”</ul>

      Me resulta muy interesante que se reconozca al introvertido. De hecho, ya veo que hay libros de autoayuda que tocan el tema de la introversión en una luz positiva. También me satisface ver que se está reconociendo la fortaleza del introvertido en el ambiente de trabajo, especialmente por sus cualidades de análisis profundo y pausado. Por último, veo libros que ofrecen consejos sobre carreras que están orientadas al introvertido. Veo que algunas de las recomendaciones que dan son precisamente las cosas que me gusta hacer.

      Ahora falta educar a la gente. Así que a los que no me conocen: discúlpenme si en algún momento nos encontramos y les parezco tímido o inclusive descortés, de veras no lo soy. Y a todos los que me conocen: entiéndanme cuando decido pasar tiempo a solas, cuando a veces no sigo el hilo de una conversación casual, o cuando hablamos en el teléfono y notan que les quiero colgar.